Estamos acostumbrados a ver las nubes moviéndose por el viento (movimiento horizontal): no lo estamos tanto para apreciar su movimiento en vertical, su ascenso debido a las corrientes térmicas.
La razón, en la mayoría de los casos, es por desconocimiento del fenómeno (una vez sabido el fenómeno, la no observación suele ser debida a no encontrar un buen sitio para sentarse y relajarse disfruntando de él).
La razón, en la mayoría de los casos, es por desconocimiento del fenómeno (una vez sabido el fenómeno, la no observación suele ser debida a no encontrar un buen sitio para sentarse y relajarse disfruntando de él).
El movimiento vertical es claramente apreciable durante la formación de los cumulonimbos, típicos de estas épocas de calores que han sido precedidas de días de lluvia.
La secuencia de fotos fue tomada en menos de un minuto lo que da idea de lo rápido que se elevan estas columnas de agua. En la misma, la referencia de una nube laminar, el velo (velum) del cumulonimbo, es arrollado por el impacto del mismo.
La velocidad de ascenso de dichas columnas es superior a los 10km/h.

